CRM
es un proceso estratégico que nunca termina.
Exige un permanente esfuerzo por identificar
y diferenciar las cambiantes necesidades y expectativas
de los clientes, adecuar las interacciones con
ellos y proveerlos de productos y servicios
en constante cambio y evolucionar para “customizarlos”
Aún más, las estrategias entorno
a CRM requieren un esfuerzo crítico permanente,
mediante pruebas, investigaciones y programas
pilotos que redefinan sus objetivos y aplicaciones
prácticas en los procesos de negocios.
Incluso las empresas en su conjunto cambian
y evolucionan permanentemente; sus objetivos,
estrategias y programas se alteran constantemente
tanto en su naturaleza como en sus alcances
y prioridades. La infraestructura tecnológica
se ve asediada pro las innovaciones y propuestas
de nueva generación, y la misión
del negocio, sus merados y consumidores vuelven
ineficientes los modelos y estructuras que considerábamos
terminados.
Particularmente CRM, dado su alcance corporativo
y estratégico requieren insertarse en
una Cultura del Cambio que nos tenga como sustento
fundamental al cliente, quien permanentemente
juzga, evalúa y decide el grado de lealtad
que nos concede.
En este número de nuestra revista y en
los próximos abordaremos el CRM como
uno de los recursos estratégicos más
importantes para las empresas en sus interacciones
con el mercado y el consumidor individual.
El
Consejo Editorial |